LA EDAD CRITICA DE LA MUJER

La Edad Crítica de la Mujer

Importancia clínica

El interés despertado en los últimos años por la menopausia, en particular a partir de los años setenta es debido a dos fenómenos sociales: la prolongación de la esperanza de vida y la prolongación de la vida sexual de la mujer.

En efecto, en los últimos años, el número de mujeres examinadas por problemas menopaúsicos tanto en la consulta del Hospital como en la consulta privada ha ido aumentando constantemente.

Es interesante observar que la diferencia entre las mujeres examinadas en el Hospital y las examinadas en la Clínica privada ha ido disminuyendo progresivamente hasta casi igualarse en esta década, debido probablemente al aumento del nivel socioeconómico de las primeras.

Edad de la Menopausia

¿Qué factores influyen sobre la edad a la que se presenta la menopausia? Las estadísticas de nuestra consulta en el Hospital muestran que entre 1934 y 1948 en una muestra de 558 mujeres la edad media de la menopausia estaba situada a los 47,8 años. Analizando 1000 mujeres de la Consulta privada entre 1950 y 1977, el resultado fué una edad un poco más alta, concretamente 50,1 años.

¿Esta variación es debida a que actualmente la mujer se cuida mejor y esto repercute sobre la edad de la menopausia o se debe a factores socioeconómicos y a la diferencia en el nivel de vida entre las primeras y las segundas?

Se ha comprobado que tanto la raza como el nivel socioeconómico tienen una influencia importante sobre la edad a la que se presenta la menopausia.

PAIS/RAZA

Nivel de vida alto

Edad

Nivel de vida bajo

Edad

EE.UU blancas
EE.U negras
50.2
49.3
49.5
48.0
Sud-Africa blancas
Sud-Africa negras
50.0
49.5

47.5
España 50,2 50,0
Como muestra la tabla, las blancas tienen más edad que las negras cuando se presenta la menopausia, y en ambas razas, el nivel social influye favorablemente sobre la edad menopaúsica.

Sin embargo, hay que destacar que en todos los casos las diferencias son escasamente significativas y, a todos los efectos, la edad de 50 años puede ser considerada como la edad de la menopausia, la misma que Aecio de Amida describía hace más de 2400 años.

Tampoco existen notables diferencias en la edad en que se presenta la menopausia entre los diferentes países y las diferentes razas, con la única excepción de las nativas de Nueva Guinea que tienen 43.6 años y las indúes que tienen 44.0 años. Esto significa que la raza tiene mayor influencia que las diferencias socioeconómicas.

En resumen, puede estimarse que la menopausia tiene lugar en todas las mujeres entre los 46 y 51 años. Las menopausias que se presentan a edades inferiores no son naturales sino que se consideran como un fenómeno patológico.

Aumento de la esperanza de vida

Durante muchos años la menopausia era un fenómeno raro en la mujer ya que la esperanza de vida era muy baja. Así, en la epoca de Aecio de Amida, la vida media de las mujeres era de treinta y tantos años, de modo que aunque la edad de la menopausia era de 50 años como hemos visto antes, rara era la mujer que llegaba a ella.

En este sentido existe un paralelismo entre la mujer de la antiguedad y edad media y las ratonas de laboratorio. Esta especie animal (que desde luego no tiene menstruación) tiene ciclos durante toda su vida. Solamente cuando se han conseguido razas de una gran longevidad por selección genética y dietas hipocalóricas se ha comprobado que también en estos animales tiene lugar la cesación del ciclo.

La vida media ha ido aumentando desde los 27 años en el siglo XVI hasta los 83 años de nuestros días y, como muestra la figura sólo a partir de 1800 empieza a ser significativo el número de mujeres que llega a alcanzar la edad de la menopausia y la proporción de mujeres de edad postmenopaúsica aumenta paralelamente con la esperanza de vida. El análisis de la edad de la población muestra que hoy día el 25% de las mujeres están en edad menopaúsica.

Se llega pués a la conclusión que el interés por la menopausia y los efectos que de ella se derivan no se deben a una mayor preocupación de la mujer por su salud sino simplemente a que, en la población en general, hay muchas más mujeres en esta fase de la vida.

Sin embargo, este no es el único problema que afecta a la menopausia. En la antiguedad, cuando a una mujer le desaparecía la regla se la consideraba "jubilada" como mujer, ya que la femeneidad estaba muy relacionada con el concepto de fertilidad a pesar de que la mujer dejaba de procrear varios años antes de que cesace la regla. Normalmente, a los cuarenta y pocos años la mayoría de las mujeres eran y son biológicamente estériles, pero la presencia de la regla dejaba abierta la esperanza de un nuevo embarazo.

Hoy día, las ideas son muy diferentes: reproducción y sexo ya no son paralelos. La sexualidad sobrepasa con mucho la reproducción y la mujer pasados los 50 años no se considera acabada como mujer. Esto conlleva que la mujer tome más interés por los problemas relacionados con su salud en general y con salud sexual en particular.

Una tercera razón está relacionada con los mayores cuidados médicos que experimenta la población hoy día: hay más facilidades, más acceso a los cuidados médicos, la cultura médica ha mejorado, en definitiva hay una mayor preocupación por la salud.

Lo anteriormente expuesto queda reflejado en la figura que ilustra la proporción creciente de las mujeres post-menopaúsicas en Inglaterra y Gales y en España.

El Climaterio de la mujer y del hombre

Es importante advertir ya aquí, aunque este tema será revisado al estudiar el capítulo dedicado a la osteoporosis, que no hay que confundir involución senil con menopausia. En efecto, los fenómenos que tienen lugar son distintos en uno y otro caso.

En la figura se muestran las curvas de resistencia al estress (hemorragias, infecciones, shock, etc) del hombre y la mujer a lo largo de su vida. La vitalidad en la mujer comienza a descender a partir de los 30 años, montrando un brusco punto de inflexión al llegar a los 50 años, en el momento de la menopausia, continuando posteriormente un sueva descenso. En el hombre, por el contrario, la curva de vitalidad desciende progresiva y continuamente desde los 30 años hasta el momento de su muerte. Ocurre así que, siendo la vitalidad de la mujer inicialmente superior a la del hombre, esta se invierte al llegar la menopausia. Desde este momento hasta los 75 o 76 años el hombre es más resistente que la mujer aunque posteriormente, de nuevo la mujer recupera su papel de sexo fuerte viviendo en definitiva unos años más que el hombre

Esta figura nos plantea la pregunta de si hay un climaterio en la vida de hombre. Marañón, en la segunda versión de su libro, señalaba el climaterio de la mujer y del hombre. Hoy día, sin embargo, no se cree que haya un climaterio masculino: el hombre tiene un lento declinar, una "andropausia", pero no se puede hablar de una edad crítica del hombre al envejecer.