ANATOMIA

Sustrato osteoarticular del pie y del tobillo

Huesos sesamoides y otros

Arcos del pie

Astrágalo

Calcáneo

Articulaciones del pie

Huesos del pie

El pie está constituído por 26 huesos, dispuestos en tres grupos distintos que forman el tarso, con siete huesos, el metatarso con cinco huesos y los dedos, con tres huesos cada uno a excepción del dedo gordo que solo tiene dos. Ocasionalmente, aparecen uno o varios huesos sesamoideos que pueden ser periarticulares (*) o intratendinosos. El esqueleto del pie está arqueado en forma de bóveda tanto en dirección longitudinal como transversal formando dos arcos (*)

El pie puede presentar tres patrones morfológicos, denominados pie egipcio, pie griego y pie cuadrado según que el segundo dedo sea más largo, mas corto o igual que el dedo gordo.

El tarso está formado por 7 piezas óseas dispuestos en dos hileras: en la primera se presentan dos huesos, el astrágalo y el cálcaneo (llamados huesos tarsianos proximales, mientras que en la segunda se encuentran el cuboides, y tres huesos cuneiformes (huesos tarsianos distales)

El astrágalo (*) está situado en la parte superior del pie, y es el único hueso del pie que está articulado con la tibia y el peroné, y carece de inserciones musculares. Está rodeado por el maléolo de la tibia por un lado y por el maléolo del peroné por el otro lado.

Se divide en dos partes, el cuerpo y la cabeza, separadas por una zona estrecha, el cuello. El cuerpo se articula con la tibia y el peroné por una parte, y con el calcáneo por otra parte. La cabeza, por su parte se articula con el escafoides. Cada una de estas articulaciones consta de una cara articular recubierta de cartílago. En su parte dorsal presenta una amplia superficie recubierta de cartílago, la polea astragalina

El calcáneo (*) es el más grande y más robusto de los huesos del pie y es el que soporta las cargas que se producen al estar de pie o al caminar. Esta situado por debajo del astrágalo, sobresaliendo por detrás por la tuberosidad calcánea. La parte rugosa de esta tuberosidad sirve para la inserción del tendón de Aquiles. En la parte anterior, el cálcaneo presenta tres superficies articulares, recubiertas de cartílago, con las que se articula con el astrágalo y con el cuboides. Las dos caras con las que se articula con el astrágalo están separadas por el surco calcáneo o surco para el tendón del músculo peroneo largo, llamándose cara articular talar posterior y cara articular talar bipartita. La parte medial de esta cara se prolonga formando la apófisis menor del calcáneo o sustentáculo del astrágalo.

Al enfrentarse el surco calcáneo y el surco astragalino constituyen un túnel abierto llamado seno del tarso.

El escafoides (*) o hueso navicular del pie, tiene una forma ovoidea y se halla situado por delante del astrágalo. Además de articularse con este, presenta una cara distal con dos crestas que la dividen en tres partes, cada una de las cuales se articula con uno de los tres cuneiformes. Además, a veces presenta una pequeña superficie articular para el cuboides

El cuboides tiene una forma cuboide y se articula con el calcáneo por un lado y, por el otro lado con los metatarsianos cuarto y quinto. Por el lado interno, se articula con el tercer cuneiforme y a veces con el escafoides. La superficie plantar presenta un surco rugoso para el deslizamiento del tendón del músculo peroneo largo. El margen posterior de este surco forma un relieva acentuado llamada terosidad del cuboides

Los huesos cuneiformes tienen forma de cuña y están situados por delante del escafoides. Se numeran a partir del borde interno del pie. Los huesos cuneifornes se articulan con el escafoides por su parte trasera y con los metatarsianos por delante, y lateramente entre sí. El tercer cuneiforme se articula además, con el cuboides. El cuneiforme medial es el mayor de los tres, mientras que el intermedio es el más pequeño

Los metatarsianos son huesos largos de escasa longitud en los que se distingue la diáfisis o cuerpo, la epífisis proximal o base y la epífisis distal o cabeza. La base se conexiona con el tarso y con los metatarsianos vecinos. La diáfisis es prismática triangular y en el lado plantar muestra un orificio nutricio de gran tamaño para la entrada de un conducto nutricio. La cabeza se articula con las primeras falanges de cada uno de los dedos. Entre los metatarsianos existen cuatro espacios interóseos.

Las falanges, tres para cada dedo (excepto el pulgar que solo tiene dos) son igualmente huesos largos de corta longitud, cada una de ellas con una base, un cuerpo y una cabeza. Son similares a las de los dedos de la mano, pero mas cortas. Todas ellas tienen también un agujero nutricio. La última falange muestra una tuberosidad ungueal, que constituye el lecho de las uñas

Los huesos sesamoideos se presentan en número variable y se disponen en asociación a las artoculaciones metatarsianas e interfalángicas. La presencia de dos huesos en la articulación metatarsofalángica del primer dedo es casi constante (*)

Ocasionalmente, a partir de los 10 años se desarrollan algunos huesos adicionales, llamados huesos supernumerarios, que suelen ser bilaterales. Los más frecuentes son el hueso navicular supernumerario (llamado tibial externo), el hueso trígono (astrágalo supernumerario) y el hueso vesaliano, asociado a la base del 5º metatarsiano

   
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