| |
DESCRIPCIÓN
Mecanismo
de acción: Los efectos beneficiosos del captopril en la hipertensión
y la insuficiencia cardíaca parecen resultar fundamentalmente de la
supresión del sistema renina-angiotensina- aldosterona, produciendo
una reducción de las concentraciones séricas de angiotensina II y aldosterona.
Sin embargo no existe una correlación consistente entre los niveles
de renina y la respuesta al fármaco. La reducción de angiotensina II
produce una disminución de la secreción de aldosterona, y, por ello,
se pueden producir pequeños incrementos de potasio sérico, junto con
pérdidas de sodio y fluidos.
Como la
ECA es idéntica a la bradiquininasa, captopril puede interferir con
la degradación de la bradiquinina incrementando las concentraciones
de bradiquinina y prostaglandina E2, pudiendo explicar la falta de correlación
entre los niveles de renina y la respuesta al fármaco. Las reducciones
de presión sanguínea son habitualmente máximas a los 60-90 minutos de
la administración oral de una dosis única de captopril. La duración
del efecto es dosis-dependiente. La reducción de la presión sanguínea
puede ser progresiva, pudiendo necesitar varias semanas de tratamiento
para alcanzar el efecto terapéutico máximo.
Los efectos
de reducción de la presión sanguínea de captopril y de los diuréticos
tiazídicos son aditivos. El descenso de tensión arterial es el mismo
en posición supina que en decúbito. El ortostatismo y la taquicardia
son poco frecuentes, pero pueden aparecer en sujetos con depleción de
volumen. La supresión brusca del tratamiento no se asocia con una subida
rápida de tensión arterial.
En pacientes
con insuficiencia cardíaca se han demostrado disminuciones significativas
de la resistencias periféricas (vasculares sistémicas) y de la tensión
arterial (postcarga), reducción de la presión pulmonar capilar de enclavamiento
(precarga) y de la resistencia vascular pulmonar, aumento del volumen
minuto, y un incremento del tiempo de tolerancia al ejercicio. Estos
efectos hemodinámicos y clínicos se presentan tras la primera dosis
y parecen persistir durante todo el tratamiento.
En un
grupo de 2.231 pacientes afectos de infarto de miocardio incluidos en
el ensayo clínico SAVE (Survival and Ventricular Enlargement) se ha
demostrado que captopril mejora la supervivencia a largo plazo y la
evolución clínica en comparación con placebo. Para su inclusión en dicho
estudio (multicéntrico randomizado doble ciego, controlado con placebo),
los pacientes debían tener entre 21 y 79 años, y presentar disfunción
ventricular izquierda (fracción de eyección <40%) y sin insuficiencia
cardíaca manifiesta. El captopril redujo las tasas de: mortalidad total
(reducción del riesgo 19% p=0,022); mortalidad cardiovascular (reducción
del riesgo 21% p=0,017), aparición de insuficiencia cardíaca sintomática
tributaria de tratamiento o aumento de dosis con digital y diuréticos
(reducción del riesgo 19%, p=0,008) o requiriendo el uso de un IECA
(reducción del riesgo 35% p<0,001); hospitalización por insuficiencia
cardíaca (reducción del riesgo 20% p=0,034), infarto de miocardio recurrente
(reducción del riesgo 25% p=0,011); y necesidad de procedimientos de
revascularización coronaria: bypass de arteria coronaria por injerto-CABG-
y angioplastia transluminal percutánea coronaria-PTCA- (reducción del
riesgo 24% p=0,014).
Los efectos
cardioprotectores del captopril observados en diversos subgrupos, establecidos
por edad, sexo, localización del infarto, o fracción de eyección estuvieron
en consonancia con los detectados en la población completa. El captopril
mejoró la supervivencia y la evolución clínica aún asociado a otros
tratamientos administrados tras el infarto de miocardio como trombolíticos,
betabloqueantes y ácido acetilsalicílico. Los mecanismos potenciales
por los que captopril mejora la supervivencia y la evolución clínica
tras un infarto de miocardio incluyen: disminución de la dilatación
ventricular izquierda progresiva y del deterioro de la función ventricular
izquierda e inhibición de la activación neurohumoral. En un estudio
doble ciego, multicéntrico y controlado con placebo que incluyó 409
pacientes afectos de diabetes mellitus insulín-dependiente y proteinuria
con o sin hipertensión asociada (se permitió el uso de los agentes antihipertensivos
habituales para lograr el control de la presión arterial), captopril
redujo en un 51% el riesgo de incremento de la creatinina sérica (p<0,01)
y también en un 51% el riesgo de muerte o enfermedad renal terminal
tributaria de diálisis o trasplante renal (p<0,01). Los efectos protectores
de la función renal en pacientes en tratamiento con captopril, son aditivos
a los beneficios que pueden derivar de la reducción de la presión arterial.
En pacientes con diabetes mellitus y microalbuminuria, captopril reduce
la tasa de excreción de albúmina y atenúa la disminución de la tasa
de filtración glomerular durante dos años de tratamiento.
Farmacocinética:
El
captopril se absorbe rápidamente del tracto gastrointestinal alcanzándose
el pico de niveles plasmáticos aproximadamente en una hora. La absorción
mínima es del 75% por término medio. La presencia de alimentos en el
tracto gastrointestinal reduce la absorción en un 30-40%: por tanto,
captopril debe administrarse una hora antes de la ingesta.
Aproximadamente
el 25-30% del fármaco circula unido a las proteínas plasmáticas. La
vida media aparente de eliminación sanguínea es probablemente inferior
a 3 horas.
Más del
95% de la dosis absorbida se elimina por orina; del 40 al 50% como fármaco
inalterado y el resto como metabolitos (dímeros de captopril por formación
de puentes disulfuro y captopril y cisteína conjugados mediante una
unión disulfuro). La insuficiencia renal puede originar acumulación
del fármaco. Los estudios en animales demuestran que Capoten no atraviesa
la barrera hematoencefálica en cantidades significativas.
Toxicidad:
No
hubo evidencia de efectos carcinogénicos en estudios realizados en rata
y ratón, de 2 años de duración, en los que se administraron dosis de
50 a 1.350 mg/kg/día de captopril. Los estudios de toxicidad crónica
oral se realizaron en rata, ratón, perro y mono.
Los efectos
tóxicos relevantes y relacionados con el fármaco incluyen: alteración
de la hematopoyesis, toxicidad renal, erosión/ulceración gástrica y
alteraciones de los vasos sanguíneos retinianos. En estudios realizados
en rata y hámster preñados no se observaron efectos teratogénicos de
captopril. Las dosis utilizadas fueron de hasta 150 veces en hámster
y 625 veces en rata la máxima recomendada en humanos.
INDICACIONES
y POSOLOGIA
Hipertensión:
El captopril está indicado en el tratamiento de la hipertensión. El
captopril es eficaz solo o en combinación con otros agentes antihipertensivos,
especialmente con los diuréticos tiazídicos. Los efectos hipotensores
del captopril y de las tiazidas son prácticamente aditivos.
Antes
de iniciar el tratamiento con el captopril deben considerarse: el tratamiento
antihipertensivo reciente, las cifras tensionales, la restricción de
sal en la dieta y otras situaciones clínicas. Si es posible, deberá
retirarse la medicación antihipertensiva previa una semana antes del
inicio del tratamiento con captopril. La dosis inicial de captopril
es de 50 mg al día. Si no se consigue reducir satisfactoriamente la
tensión arterial tras una o dos semanas de tratamiento, la dosis puede
incrementarse a 100 mg en dosis única diaria o dividida en dos dosis.
La dosis
de captopril para tratar la hipertensión generalmente no debe exceder
los 150 mg al día. En ningún caso se debe superar una dosis máxima de
450 mg al día de captopril. La restricción concomitante de sodio puede
ser beneficiosa cuando se utiliza captopril en monoterapia. Si la presión
sanguínea no se ha controlado adecuadamente tras una o dos semanas de
tratamiento, se deberá añadir una dosis baja de un diurético tipo tiazida
como hidroclorotiazida (25 mg al día). La dosis de diurético puede incrementarse
a intervalos de una a dos semanas hasta alcanzar la dosis antihipertensiva
máxima habitual. Si se inicia la terapia con captopril en pacientes
en tratamiento con diuréticos, éste deberá iniciarse bajo estricto control
médico.
En pacientes
con hipertensión grave (por ejemplo, hipertensión acelerada o maligna)
en los que no es deseable o posible una interrupción temporal de la
terapia antihipertensiva, o si está indicado un rápido descenso de la
tensión arterial, deberá continuarse con el diurético, pero se interrumpirá
la medicación antihipertensiva restante, para iniciar rápidamente y
bajo estricto control médico, la administración de captopril a dosis
de 25 mg dos o tres veces al día. Cuando la situación clínica del paciente
lo requiera, la dosis diaria de captopril podrá incrementarse (manteniendo
la terapia con diurético) cada 24 horas o menos, bajo supervisión médica
continuada, hasta lograr un control satisfactorio de la tensión arterial
o alcanzar la dosis máxima de captopril. En este régimen la asociación
de un diurético más potente (por ejemplo, furosemida) puede también
estar indicada.
Insuficiencia
cardíaca: el captopril está indicado en el tratamiento de la insuficiencia
cardíaca. Aunque su efecto terapéutico no requiere la presencia de digital,
en la mayor parte de los ensayos clínicos realizados el paciente recibía
diuréticos y digital junto con captopril.
Antes
de iniciar la terapia debe considerarse el tratamiento previo con diuréticos
y la posibilidad de depleción grave de sal/volumen. En pacientes normotensos
o hipotensos que hayan sido tratados con diuréticos y que puedan estar
hiponatrémicos y/o hipovolémicos, una dosis inicial de 6,25 ó 12,5 mg
de captopril administrada tres veces al día puede minimizar la magnitud
o la duración del efecto hipotensor. En estos pacientes la dosis diaria
habitual puede alcanzarse en los días siguientes.
Para la
mayoría de los pacientes la dosis diaria inicial es de 25 mg de captopril
3 veces al día. Tras alcanzar la dosis de 50 mg tres veces al día, los
incrementos posteriores de dosis deben retrasarse, al menos cada dos
semanas o más si es posible, para establecer una respuesta satisfactoria.
La mayoría de los pacientes estudiados presentaron una mejoría clínica
significativa con dosis de 50 ó 100 mg tres veces al día. No debe superarse
una dosis máxima de 450 mg al día de captopril). Generalmente, el captopril
se administrará asociado con diurético y digital.
El tratamiento
con captopril se iniciará bajo estricto control médico.
Infarto
de miocardio: el captopril está indicado en el postinfarto de miocardio
tras 72 horas de estabilidad hemodinámica en pacientes que hayan presentado
insuficiencia cardíaca en el curso de la enfermedad o que tenga evidencia
de fracción de eyección disminuida.
El tratamiento
debe iniciarse precozmente, a partir del 3er día postinfarto de miocardio.
Tras una dosis inicial de 6,25 mg de captopril, la dosis se incrementará
a 12,5 mg 3 veces al día, y de forma gradual en función de la tolerancia
a 25 mg 3 veces al día, hasta una dosis de 150 mg al día de captopril.
Si se presentase hipotensión sintomática, se requerirá una reducción
de la dosis. Los intentos sucesivos por alcanzar la dosis óptima de
150 mg deberán basarse en la tolerancia del paciente al captopril.
El captopril
puede ser administrado a pacientes en tratamiento con otras terapias
postinfarto de miocardio, como trombolíticos, salicilatos o betabloqueantes.
Nefropatía
diabética: el captopril está indicado en el tratamiento de la nefropatía
diabética en pacientes insulinodependientes, ya sean normotensos o hipertensos.
El captopril previene la progresión de la enfermedad renal y reduce
las secuelas clínicas que a ella se asocian (incluyendo la necesidad
de diálisis, trasplante renal y la mortalidad).
En los
pacientes con nefropatía diabética, la dosis recomendada de captopril,
es de 75 mg a 100 mg al día fraccionados en varias tomas. Si se precisara
una reducción de la presión arterial mayor que la obtenida con estas
dosis, se pueden asociar a captopril betabloqueantes, vasodilatadores
o hipotensores de acción central. El captopril a dosis diarias de 75
mg a 100 mg en tomas fraccionadas se suele tolerar bien en pacientes
con nefropatía diabética y deterioro leve a moderado de la función renal.
Niños
y lactantes: la dosis usual es de 0,30 mg/kg de peso, 3 veces al
día. En niños propensos a la hipotensión, la dosis inicial debe reducirse
a 0,15 mg/kg. Si es preciso, se añadirá un diurético.
Ajuste
de dosis en insuficiencia renal: el captopril se excreta principalmente
por vía renal. Por ello, la eliminación es más lenta en los pacientes
con insuficiencia renal. Estos pacientes pueden responder a dosis inferiores
o intervalos más prolongados (menos frecuentes) de captopril. Por tanto,
en pacientes con insuficiencia renal significativa, deberá reducirse
la dosis diaria inicial de captopril y se realizarán incrementos menores
y más lentos (con intervalos de 1 a 2 semanas). Si se precisara tratamiento
diurético concomitante, los diuréticos de asa (por ejemplo, furosemida)
son preferibles a las tiazidas en pacientes con deterioro renal grave.
CONTRAINDICACIONES
y ADVERTENCIAS
El captopril
está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a este medicamento
o a cualquier inhibidor de la enzima conversora de la angiotensina (IECA)
(por ejemplo, pacientes que hayan presentado angioedema durante la terapia
con cualquier IECA).
Angioedema:
se han observado casos de angioedema en pacientes tratados con IECA,
incluyendo captopril. Si el angioedema afecta a la lengua, glotis o
laringe, puede producir obstrucción de las vías aéreas y ser fatal.
Se instaurará tratamiento de urgencia con adrenalina subcutánea al 1:1000.
Los casos de hinchazón limitados a cara, mucosa oral, labios y extremidades
generalmente se resuelven suprimiendo el tratamiento con captopril;
algunos casos precisan tratamiento médico.
Reacciones
anafilactoides durante la diálisis de alto flujo y la aféresis de lipoproteínas:
se han descrito casos de aparición de reacciones anafilactoides en pacientes
hemodializados con membranas de diálisis de alto flujo. También se han
detectado reacciones anafilactoides en pacientes que estaban siendo
tratados mediante aféresis de lipoproteínas de baja densidad por absorción
con sulfato de dextrano. En estos pacientes debe considerarse la utilización
de otro tipo de membrana de diálisis o de medicación.
Neutropenia
y agranulocitosis: la aparición de neutropenia es muy rara (incidencia
< 0,02%) en pacientes hipertensos con función renal normal (Crs < de
1,6 mg/dl) y no afectos de enfermedad vascular del colágeno. En pacientes
con algún grado de insuficiencia renal (Crs > 1,6 mg/dl) pero sin enfermedad
vascular del colágeno, el riesgo de neutropenia en ensayos clínicos
fue aproximadamente de un 0,2%. En pacientes con insuficiencia renal,
la utilización de alopurinol concomitantemente con captopril se relaciona
con la aparición de neutropenia. En pacientes con enfermedades vasculares
del colágeno (por ejemplo, lupus eritematoso sistémico, esclerodermia)
e insuficiencia renal se presentó neutropenia en un 3,7% de los pacientes
en ensayos clínicos.
Generalmente,
la neutropenia se ha detectado dentro de los tres meses siguientes al
inicio de la terapia con captopril. El recuento de neutrófilos se normaliza
a las dos semanas de la retirada del captopril y las infecciones graves
se limitaron a pacientes clínicamente complejos. Aproximadamente, un
13% de las neutropenias fueron fatales, pero casi todos los casos se
produjeron en pacientes con enfermedades graves, con enfermedades vasculares
del colágeno, insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca o terapia
inmunosupresora, o una combinación de estos factores. La evaluación
del paciente hipertenso o con insuficiencia cardíaca debe incluir siempre
la valoración de la función renal. Si se utiliza captopril en pacientes
con deterioro significativo de la función renal debe evaluarse el recuento
leucocitario, previamente al inicio de la terapia y con intervalos de
2 semanas durante 3 meses y luego periódicamente.
El captopril
debe utilizarse tras valorar la relación beneficio/riesgo y con precaución,
en pacientes con enfermedad vascular del colágeno o que están expuestos
a otros fármacos que puedan afectar a la serie blanca o a la respuesta
inmune, y específicamente cuando existe alteración de la función renal.
Como la supresión de la terapia con captopril y otros fármacos origina
por lo general una rápida restitución del contaje normal de las células
blancas, si se confirma la existencia de neutropenia (< 1.000 neutrófilos/mm3),
se debe interrumpir la administración de Capoten y seguir de cerca la
evolución del enfermo.
Proteinuria:
se ha observado proteinuria >1 g/día en el 0,7% de los pacientes en
tratamiento con captopril. El 90% de estos pacientes mostraba evidencia
de nefropatía previa, habían recibido dosis relativamente altas de captopril
(> 150 mg/día) o ambos. Aproximadamente 1/5 de los pacientes proteinúricos
presentaron síndrome nefrótico. En la mayoría de los casos, la proteinuria
decrece o desaparece en 6 meses, tanto si se continúa el tratamiento
con captopril como si no. Los parámetros de función renal como el nitrógeno
ureico y la creatinina raramente se alteran en los pacientes con proteinuria.
En un
estudio multicéntrico, doble ciego y controlado con placebo, que incluyó
207 pacientes con nefropatía diabética y proteinuria (> 500 mg al día)
se logró una reducción importante en la proteinuria por el tratamiento
con captopril a dosis de 75 mg al día durante un tiempo promedio de
3 años. No se sabe si la terapia prolongada con captopril en pacientes
afectos de otros tipos de nefropatía tiene efectos similares. Deberá
estimarse la proteinuria de los pacientes con enfermedad renal previa
o que reciban más de 150 mg al día de captopril (mediante tiras reactivas
con primera orina de la mañana) antes del tratamiento y periódicamente
una vez iniciado éste.
Hipotensión:
en raras ocasiones se observó hipotensión grave en pacientes hipertensos,
pero es una consecuencia posible del uso de captopril en pacientes con
depleción hidrosalina (por ejemplo, los tratados intensamente con diuréticos),
con insuficiencia cardíaca o en diálisis.
En los
pacientes hipertensos, puede minimizarse la posibilidad de aparición
de hipotensión sintomática con las primeras dosis de captopril aumentando
la ingesta de sal o suspendiendo la terapia con diuréticos una semana
antes de iniciar el tratamiento con captopril o iniciando la terapia
con dosis bajas (6,25 ó 12,5 mg). Alternativamente, puede darse la primera
dosis bajo supervisión médica que debe mantenerse al menos durante una
hora tras la toma. La hipotensión transitoria no contraindica la administración
de dosis posteriores una vez que haya aumentado la presión arterial.
En pacientes
afectos de insuficiencia cardíaca con tensión arterial normal o baja,
se detectaron caídas transitorias de la tensión arterial media >20%
en aproximadamente la mitad de los pacientes. Esta hipotensión transitoria
es más frecuente que aparezca tras las primeras dosis, y suele tolerarse
bien, siendo asintomática o acompañándose de una leve sensación de inestabilidad.
En estos pacientes, debido a la posible caída brusca de la tensión arterial
se debe iniciar el tratamiento bajo estricta supervisión médica. Una
dosis inicial de 6,25 ó 12,5 mg de captopril dos o tres veces al día
puede minimizar el efecto hipotensor. Los pacientes deben ser controlados
durante las dos primeras semanas de tratamiento y siempre que se incremente
la dosis de captopril y/o diurético. La hipotensión en sí no es razón
suficiente para interrumpir la terapia con captopril. La magnitud de
este descenso tensional es máxima al inicio del tratamiento y se estabiliza
en 1 ó 2 semanas, volviendo generalmente la presión arterial a sus valores
iniciales en dos meses, sin que se reduzca la eficacia terapéutica.
Insuficiencia
renal. Hipertensión: en pacientes con hipertensión arterial tratada
con captopril, en especial los pacientes que padecen estenosis severa
de la arteria renal, se han producido incrementos del nitrógeno ureico
y la creatinina sérica tras reducirse la presión arterial con captopril.
De aparecer este síndrome, puede ser preciso reducir la dosis de captopril
y/o suspender el diurético. Insuficiencia cardíaca: durante los tratamientos
prolongados con captopril alrededor de un 20% de los pacientes con insuficiencia
cardíaca desarrollan elevaciones estables del nitrógeno ureico y la
creatinina sérica de más de un 20% sobre su nivel basal. Menos del 5%
de los pacientes, generalmente afectos de enfermedades renales graves
previas, precisan la interrupción del tratamiento por el progresivo
incremento de la creatinina.
Hiperpotasemia:
se han observado elevaciones del potasio en algunos pacientes tratados
con IECAs, captopril incluido. Los pacientes con riesgo de desarrollar
hipercaliemia al ser tratados con IECAs son: los afectos de insuficiencia
renal, diabetes mellitus, y los que están tratados concomitantemente
con diuréticos ahorradores de potasio, suplementos de potasio o sustitutos
de la sal que contienen potasio, o con otros fármacos asociados con
elevaciones del potasio sérico (por ejemplo, heparina). Insuficiencia
hepática: raramente se ha asociado los IECAs a un síndrome que se inicia
con ictericia colostática y progresa a necrosis hepática fulminante
y que a veces es mortal. El mecanismo productor de este síndrome es
desconocido. En los pacientes tratados con IECAs en quienes aparezcan
ictericia o elevaciones marcadas de los enzimas hepáticos debe suspenderse
el IECA y se debe realizar un seguimiento médico apropiado.
Tos:
se detectó en el 0,5-2% de los pacientes. Suele ser no productiva, persistente
y ceder al suspender el tratamiento. La tos inducida por los IECAs debe
tenerse en cuenta como parte del diagnóstico diferencial de la tos.
Cirugía
y anestesia: en pacientes sometidos a cirugía mayor, o durante la
anestesia con agentes que producen hipotensión, el captopril puede bloquear
la formación de angiotensina II secundaria a la liberación compensatoria
de renina. Si aparece hipotensión y se considera producida por este
mecanismo, podría corregirse mediante expansores del volumen plasmático.
Si se
administran durante el 2º y 3er trimestre del embarazo, los inhibidores
de la enzima de conversión de la angiotensina (grupo al que pertenece
captopril) pueden causar daño y muerte fetal. Si se detecta embarazo,
el captopril debe suspenderse lo antes posible. La concentración de
captopril en la leche materna es aproximadamente un 1% de la plasmática.
Debido a la posible aparición de efectos adversos graves inducidos por
el captopril en los lactantes, deberá decidirse si se suspende el tratamiento
o la lactancia, teniendo en cuenta la importancia del tratamiento para
la madre.
Uso
pediátrico: no se ha establecido la eficacia y seguridad de captopril
en niños ni lactantes. Se utilizará bajo estricto control médico y exclusivamente
en los casos en que los beneficios potenciales justifiquen posibles
riesgos.
INTERACCIONES
Diuréticos:
los pacientes tratados con diuréticos, en especial aquellos en los que
dicha terapia se ha instaurado recientemente, así como los que siguen
una dieta con una restricción de sal severa o están en diálisis, pueden
presentar ocasionalmente una caída brusca de la presión sanguínea, generalmente
en la primera hora tras recibir la dosis inicial de captopril.
Antiácidos:
los antiácidos pueden reducir la absorción gastrointestinal
del captopril
Antidiabéticos:
el captopril y, posiblemente otros inhibidores de la ECA, pueden incrementar
la actividad de los antidiabéticos orales con el riesgo correspondiente
de hipoglucemia. Esta ha sido observada en pacientes tratados con gliburida
o metformina cuando se añadió el captopril a su tratamiento
antidiabético.
Agentes
vasodilatadores: se administrarán con precaución los fármacos con
actividad vasodilatadora, y se considerará el uso de dosis inferiores
a las habituales.
Agentes
que modifican la actividad simpática: los agentes que modifican
la actividad simpática (por ejemplo, agentes bloqueantes ganglionares
o bloqueantes de la neurona adrenérgica) deben utilizarse con precaución.
Agentes
que incrementan el potasio sérico: los diuréticos ahorradores de
potasio como espironolactona, triamtereno o amiloride, y los suplementos
de potasio sólo se administrarán, y con precaución, en caso de hipopotasemia
documentada, ya que pueden producir un incremento del potasio sérico
importante. Los sustitutos de la sal que contienen potasio se utilizarán
también con precaución.
Digoxina:
las concentraciones séricas de digoxina pueden aumentar en un
15-30% en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva tratados
al mismo tiempo con captopril. Sin embargo, en un estudio en voluntarios
sanos no se observó evidencia de una interacción farmacocinética
directa. No está, por tanto, muy clara la significancia clínica
de esta interacción
Inhibidores
de la síntesis de prostaglandinas: la indometacina puede reducir
el efecto antihipertensivo de captopril, especialmente en caso de hipertensión
con reninemia baja. Otros agentes AINEs (por ejemplo, salicilatos) pueden
tener el mismo efecto.
Litio:
se han detectado incrementos de los niveles séricos de litio y síntomas
de intoxicación en pacientes en tratamiento concomitante con IECA. Estos
fármacos deben ser coadministrados con precaución y se recomienda monitorizar
con frecuencia los niveles séricos de litio. Si también se administra
un diurético, puede aumentar el riesgo de toxicidad por litio.
Azatioprina:
el uso de inhibidores de la ECA en pacientes hipertensos tratados con
azatioprina ha mostrado inducir anemia y leucopenia severa. Debe evitarse
el uso de esta combinación siempre que sea posible, Cuando es necesario
un tratamiento con azatioprina y ramipril, el paciente deberá ser vigilado
cuidadosamente para detectar la posible aparición de la mielosupresión.
Ciclosporina:
se
han observado algunos casos de insuficiencia renal aguda cuando se añadió
fosinopril a pacientes transplantados tratados con ciclosporina. El
efecto vasoconstrictor aferente renal de la ciclosporina y a la hipoperfusión
renal producida por este fármaco, requiere de una respuesta por parte
de la angiotensina II para mantener la velocidad de filtración glomerular.
La inhibición de la enzima de conversión puede reducir la función renal.
Hay que vigilar estrechamente la función renal en los pacientes que
reciben ciclosporina y inhibidores de la ECA simultáneamente.
Probenecid:
el probenecid disminuye la secreción renal tubular del captopril,
lo que ocasiona una elevación de las concentraciones plasmáticas
del fármaco. Si se administra el probenecid a un paciente estabilizado,
puede producirse hipotensión. Esta interacción parece
tener menor importancia si el captopril es añadido una vez que
el paciente ha sido estabilizado con probenecid
El espino
blanco, Crataegus laevigata puede reducir la resistencia vascular
periférica. El uso de esta planta medicinal en combinación con fármacos
antihipertensivos puede ocasionar reducciones adicionales de la presión
arterial en algunos individuos y por lo tanto se deberá comprobar con
frecuencia la presión arterial en estos pacientes.
Interacción
con pruebas de laboratorio: Captopril puede originar falsos positivos
en el test de acetona en orina.
REACCIONES
ADVERSAS
Los datos
referentes a la incidencia de efectos indeseables están basados en los
ensayos clínicos realizados en 7.000 pacientes aproximadamente.
Dermatológicas:
rash, con frecuencia asociado a prurito y en ocasiones con fiebre, artralgias
y eosinofilia, pudiendo aparecer durante las cuatro primeras semanas
de tratamiento. Suele ser maculopapular y raramente urticarial. Generalmente
el rash es leve y desaparece en pocos días reduciendo la dosis, con
tratamiento antihistamínico a corto plazo y/o supresión del tratamiento;
la remisión puede producirse incluso si se continúa con captopril. Puede
aparecer prurito sin rash. También se ha detectado una lesión reversible
tipo penfigoide y fotosensibilidad. En raras ocasiones apareció rubor
o palidez.
Cardiovasculares.
Hipotensión: se han observado taquicardia, dolor torácico y palpitaciones
en un 1% de los pacientes respectivamente. En menos del 0,3% de los
pacientes, angina de pecho, infarto de miocardio, síndrome de Raynaud
e insuficiencia cardíaca congestiva.
Gastrointestinales.
Disgeusia: se ha detectado en un 2-4% de los pacientes, siendo reversible
incluso si se mantiene el tratamiento.
Hematológicas.
Neutropenia/agranulocitosis: se han presentado casos de anemia,
trombocitopenia y pancitopenia.
Inmunológicas.
Angioedema: se ha detectado en un 0,1% de los pacientes.
Respiratorias.
Tos: se observó en el 0,5-2% de los pacientes.
Renales:
se han visto raramente (<0,2%) insuficiencia renal síndrome nefrótico,
poliuria, oliguria, polaquiuria y proteinuria.
Otros:
A continuación se detallan otros efectos indeseables comunicados después
de la comercialización del captopril cuya relación e incidencia con
el fármaco no puede determinarse con precisión.
- Generales:
astenia, ginecomastia.
- Cardiovasculares:
parada
cardíaca, accidente/ insuficiencia cerebrovascular, arritmias, hipotensión
ortostática, síncope.
- Dermatológicos:
pénfigo
bulloso, eritema multiforme (incluyendo síndrome de Stevens-Johnson),
dermatitis exfoliativa.
- Gastrointestinales:
pancreatitis, glositis, dispepsia. Hematológicos: anemia (incluye
casos de anemia aplásica y anemia hemolítica).
- Hepatobiliares:
ictericia, hepatitis, incluyendo casos raros de necrosis hepática,
colestasis.
- Metabólicos:
hiponatremia sintomática.
- Musculoesqueléticos:
mialgia, miastenia.
- Neurológicos
y psiquiátricos: ataxia, confusión, depresión, nerviosismo,
somnolencia.
- Respiratorios:
broncospasmo, neumonitis eosinófila, rinitis.
- Visuales:
visión borrosa.
- Urogenitales:
impotencia sexual.
- Como
con los demás IECAs, se ha descrito un síndrome que incluye fiebre,
mialgia, artralgia, nefritis intersticial, vasculitis, rash u otras
manifestaciones dermatológicas, eosinofilia y elevación de la VSG.
- Valores
anormales en las pruebas de laboratorio: Electrólitos séricos:
hiperpotasemia (sobre todo en pacientes con insuficiencia renal),
e hiponatremia sobre todo en los pacientes sometidos a dieta con restricción
de sodio o en tratamiento concomitante con diuréticos. Pruebas de
función renal: elevaciones transitorias de BUN o de la creatinina,
especialmente en pacientes que sufren depleción de sal o volumen o
están afectos de hipertensión renovascular. Pruebas de función hepática:
elevaciones de las transaminasas hepáticas, de la fosfatasa alcalina
y de la bilirrubina sérica. Hematológicos: en algunos casos, se ha
descrito la aparición de anticuerpos antinucleares positivos.
La manifestación
más probable de sobredosificación es la hipotensión, que puede ser tratada
si fuese necesario, mediante infusión intravenosa de suero salino. El
captopril puede ser eliminado de la circulación sanguínea mediante hemodiálisis,
pero en neonatos y niños no hay datos suficientes sobre su eficacia
para recomendarla. La diálisis peritoneal no es eficaz, y no existen
datos sobre la eficacia de la plasmaféresis.
PRESENTACIONES
- CAPOTEN
Comp. ranurados DE 25, 50 Y 100 mg
- CAPOTEN
COR Comp. ranurados 12,5 mg
- CAPTOPRIL
ALTER EFG Comp. 100 mg, 50 y 25 mg
- CAPTOPRIL
MERCK EFG Comp. 25 y 50 mg
- CAPTOPRIL
NORMON EFG Comp. 25, 50 mg y 100 mg
- CAPTOPRIL
RATIOPHARM comp. 25, y 50 mg
- CESPLON
Comp. 100, 50 y 25 mg
- CESPLON
COR Comp. 12,5 mg
- GARANIL
100, 50 y 25 mg
- TENSOPREL
Comp. 100, 50 y 25 mg
REFERENCIAS
- Zaoui P, Cantin
JF, Alimardani-Bessette M, Monier F, Halimi S, Morel F, Cordonnier
D. Role of metalloproteases and inhibitors in the occurrence and progression
of diabetic renal lesions. Diabetes Metab 2000 Jul 26
Suppl 4: 25-9
- Nur AO, Zhang
JS. Recent progress in sustained/controlled oral delivery of captopril:
an overview. Int J Pharm 2000 Jan 25 194:2 139-46
- Hansson L .
Recent intervention trials in hypertension initiated in Sweden--HOT,
CAPPP and others. Hypertension Optimal Treatment Study. Captopril
Prevention Project. Clin Exp Hypertens 1999 Jul-Aug
21:5-6 507-15
- Ogilvie RI,
Zborowska-Sluis D. Captopril and angiotensin II receptor antagonist
therapy in a pacing model of heart failure. Can J Cardiol
1998 Aug 14:8 1025-33
- Zhang L, Edwards
DG, Berecek KH. Effects of early captopril treatment and its removal
on plasma angiotensin converting enzyme (ACE) activity and arginine
vasopressin in hypertensive rats (SHR) and normotensive rats (WKY).
Clin Exp Hypertens 1996 Feb 18:2 201-26
- Plosker GL,
McTavish D. Captopril. A review of its pharmacology and therapeutic
efficacy after myocardial infarction and in ischaemic heart disease.
Drugs Aging 1995 Sep 7:3 226-53
- Opie LH, Kowolik
H . The discovery of captopril: from large animals to small molecules.
Cardiovasc Res 1995 Jul 30:1 18-25
- Cuddy TE, Pfeffer
MA . Indications and value of the use of captopril after myocardial
infarction. Heart Dis Stroke 1993 Sep-Oct 2:5
393-6
- Mehta PM, Przyklenk
K, Kloner RA. Cardioprotective effects of captopril in myocardial
ischaemia, ischaemia/reperfusion and infarction. Eur Heart J
1990 Apr 11 Suppl B: 94-9
- Brogden RN,
Todd PA, Sorkin EM. Captopril. An update of its pharmacodynamic and
pharmacokinetic properties, and therapeutic use in hypertension and
congestive heart failure. Drugs 1988 Nov 36:5
540-600
|