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DESCRIPCION
La amitriptilina
es un antidepresivo tricíclico activo por vía oral y parenteral.
Después de su administración, se metaboliza a nortriptilina,
un metabolito activo. La amitriptilina es utilizada para tratar los
estados depresivos, el dolor de origen neurogénico y la falta
de atención relacionada con la hiperactividad.
Mecanismo
de acción: No se conoce con exactitud el mecanismo de acción
de los antidepresivos tricíclicos, anque se cree que está
relacionado con una reducción en la recaptación de la
norepinefrina y serotonina. La amitriptilina es metabolizada a nortriptilina
que también posee actividad antidepresiva. El aumento de las
concentraciones de neurotransmisores sinápticos que se observa
después de la administración de la amitriptilina ocasiona
un reajuste en los receptores límbicos. La amitriptilina no afecta
a la monoaminaoxidasa ni tampoco actúa sobre la recaptación
de dopamina. La amitriptilina posee una potente actividad anticolinérgica
que explica una buena parte de sus efectos secundarios.
Farmacocinética:
aunque la amitriptilina se absorbe muy bien por el tracto digestivo,
existen considerables variaciones interindividuales. Los efectos máximos
se consiguen después de varias semanas de tratamiento, aunque
los efectos adversos pueden manifestarse a partir de la primera dosis.
La amitriptilina se une fuertemente a las proteínas de las plasma
y de los tejidos. La semivida de eliminación es de 10 a 50 horas
para la amitriptilina y de 20 a 100 horas para la nortriptilina. Ambos
compuestos se distribuyen en el hígado, pulmones y cerebro y
ambos experimentan una importante circulación enterohepática.
Después
de una dosis única, entre el 25 y 50% de la dosis se excreta
en la orina y una pequeña parte en las heces.
INDICACIONES
Y POSOLOGIA
Tratamiento
de la depresión (incluyendo pacientes con esquizofrenia o psicosis
depresiva):
- Vía
oral
-
Adultos y adolescentes entre 13 y 65 años: iniciar el tratamiento
con dosis de 25 a 75 mg/día en una sóla dosis a
la hora de acostarse. Esta dosis inicial puede aumentarse en incrementos
de 25 mg/dia semanales hasta 200 mg/día. La máxima
dosis a administrar, en pacientes hospitalizados es de 300 mg/día.
-
Adultos > 65 años: Inicialmente una dosis de 10 a 25 mg
a la hora de acostarse, aumentando paulatinamente la misma hasta
150 mg/dia
- Niños:
las dosis iniciales son de 1 mg/kg/dia en tres administraciones
hasta un máximo de 1.5 mg/kg/día
- Administración
intramuscular (Nota: raras veces se requiere la vía i.m. salvo
en la personas incapaces de ser tratadas por vía oral)
- Adultos:
20 a 30 mg tres veces al día
- Niños:
las dosis no han sido establecidas
Tratamiento
de la neuropatía diabética:
Vía
oral
- Adultos:
iniciar el tratamiento con dosis de 25 mg 1 a 2 horas antes de acostarse.
Esta dosis inicial puede aumentarse en incrementos de 10 a 25 mg semanales
hasta 150 mg [1]
Tratamiento
de la neuralgia postherpética:
- Vía
oral
-
Adultos: la amitriptilina se ha administrado en dosis crecientes
a la hora de acostar. Se han observado buenas respuestas con dosis
medias de 75 mg/día [2]
- Niños:
las dosis iniciales son de 0.1 mg/kg a la hora de acostarse. Esta
dosis pueden ser aumentadas si se toleran bien hasta 0.5 a 2 mg/kg
a la hora de acostarse.
Tratamiento
del pánico y fobias:
- Via
oral
- Adultos:
inicialmente dosis de 25 mg tres veces a día. Aumentar
las dosis gradualmente hasta un máximo de 200 mg/día
en incrementos semanales de 25 a 50 mg/día
Tratamiento
de deficit de la atención asociado a un síndrome de hiperactividad:
- Adultos:
iniciar el tratamiento con 25 mg tres veces al día por vía
oral. Aumentar las dosis en incrementos de 25 a 50 mg/día semanales
dependiendo de la respuesta y de los efectos secundarios hasta un
máximo de 200 mg/día. Se han observado buenas respuestas
con dosis medias de 75 mg/día [2]
- Niños
de 6 a 12 años: 10 a 30 mg/día o 1 a 5 mg/kg/dia en
dosis divididas por vía oral
Profilaxis
de la migraña:
- Adultos:
se han utilizado dosis entre 10 y 300 mg/dia por vía oral [3]
Tratamiento
de la enuresis nocturna [4]
- Niños
menores de 6 años: 10 mg al acostarse
- Niños
de 6 a 12 años: 10 a 20 mg al día al acostarse
- Niños
de 12 a 16 años: se pueden administrar dosis entre 20 y 25
mg/día
Tratamiento
del hipo persistente:
La amitriptilina
en dosis de 10 mg p.os. tres veces al día fué eficaz en
el tratamiento del hipo idiopático persistente resistente a la
clorpromazina y la metoclopramida [5]
No existen
directrices específicas para los pacientes con insuficiencia
renal. Sin embargo, parece que sean necesarios hacer reajustes en las
dosis
CONTRAINDICACIONES
Y ADVERTENCIAS
La amitriptilina
está contraindicada en pacientes alérgicos al fármaco
o, debido a la posibilidad de sensibilidades cruzadas, a los antidepresivos
tricíclicos. Los pacientes alérgicos a la carbazepina,
maprotilina o amoxapina pueden también mostrar alergia a los
antidepresivos tricíclicos.
La amitriptilina
está contraindicada para su uso concomitante con inhibidores
de la monoaminaoxidasa y no se deberá utilizar por lo menos en
las dos semanas siguientes a interrumpir el tratamiento con un IMAO
con objeto de que la monoaminooxidasa recupere sus niveles normales.
La amitriptilina
puede transformar la depresión en manía en algunos pacientes
predispuestos (por ejemplo en pacientes con desórdenes bipolares).
Si un paciente muestra síntomas maníacos se deberá
discontinuar la amitriptilina e iniciar un tratamiento adecuado.
La amitriptilina
produce sedación y por lo tanto los conductores y pacientes que
tengan a su cargo maquinaria deberán ser adecuadamente advertidos.
El alcohol puede potenciar los efectos sedantes de la amitriptilina.
Los pacientes
de la tercera edad son particularmente sensibles a los efectos anticolinérgicos
de la amitriptilina y deberán ser observados cuidadosamente,
reduciendose las dosis de forma apropiada. Además, las caídas
pueden ser más frecuentes en los ancianos tratados con este fármaco.
Los antidepresivos
tricíclicos deben usarse con precaución en pacientes con
enfermedades cardiovasculares (insuficiencia cardíaca, infarto
de miocardio) y no se deberán administrar en pacientes que muestren
alargamiento del QT o problemas de conducción (arritmias cardíacas,
bloqueo A-V, etc,). Tampoco se deben administrar antidepresivos tricíclicos
a pacientes en fase de recuperación de un infarto reciente ya
que pueden ocasionar la muerte súbita.
Los antidepresivos
tricíclicos deben ser utilizados con suma precaución en
los pacientes con epilepsia dado que pueden rebajar el umbral convulsivo.
Si se producen convulsiones al comenzar un tratamiento con amitriptilina,
esta debe ser discontinuada. De igual forma, los antidepresivos tricíclicos
deberán ser usados con prudencia en pacientes con Parkinson.
Aunque raramente, se han descrito síntomas extrapiramidales que
aparecen o empeoran con los antidepresivos tricíclicos. Además
pueden aparecer movimientos involuntarios como los que se observan en
la diskinesia tardía.
En alguna
ocasión se han observado agranulocitosis, trombocitopenia, eosinofilia,
leucopenia, o purpura en pacientes tratados con antidepresivos tricíclicos.
Los pacientes con historia de enfermedades hematológicas anteriores
deberán ser tratados con precaución.
Los pacientes
tratados con antidepresivos tricíclicos son más propensos
a las quemaduras solares. Antes de tomar el sol, estos pacientes deberán
usar filtros solares con factores de protección elevados o usar
sombrero y mangas largas.
No se
recomienda el uso de los antidepresivos tricíclicos durante el
embarazo, salvo que los beneficios superen ampliamente los posibles
riesgos. La amitriptilina está clasificada dentro de la catergoría
D de riesgo para el embarazo. La amitriptilina se excreta en la leche
materna y, por consiguiente, su uso durante la lactancia está
contradicado.
Los diabéticos
que inicien un tratamiento con amitriptilina deberán ser vigilados
estrechamente: los antidepresivos tricíclicos tienen muchos efectos
endocrinos que afectan el metabolismo de la glucosa. Puede ser necesario
un reajuste de las dosis de antidiabéticos orales o insulina.
INTERACCIONES
Los barbitúricos
y la carbamazepina inducen las enzimas hepáticas microsomales
y aceleran el metabolismo de los antidepressivos tricíclicos.
Se pueden reducir las concentraciones plasmáticas de los mismos
siendo necesario aumentar las dosis para conseguir la misma respuesta
terapéutica. Además, el uso concomitante de antidepresivos
tricíclicos y anticonvulsivantes puede requerir un aumento de
las dosis de estos últimos para controlar las convulsiones.
Se ha
observado de que la amitriptilina puede bloquear los efectos hipotensores
de la clonidina, de la guanetidina y del guanabenz, produciéndose
hipertensión, en particular durante la segunda semana de tratamiento
con el antidepresivo. Se deberá controlar frecuentemente la presión
arterial en los pacientes hipertensos tratados con bloqueantes a
en los que se instaure un tratamiento con amitriptilina. También
se reduce la eficacia antihipertensiva de la reserpina y del levodopa
habiéndose informados de casos de severa hipertensión
en pacientes tratados con levodopa, probablemente debida a una biodisponilidad
disminuída de la l-dopa.
Los ansiolíticos,
sedantes e hipnóticos pueden producir efectos aditivos si se
administran concomitantemente con antidepresivos tricíclicos.
Puede producirse, en consecuencia, hipotensión o depresión
respiratoria.
Los antidepresivos
tricíclicos pueden potenciar los efectos farmacológicos
de los simpaticomiméticos de acción directa (epinefrina
y norepinefrina) pero reducir la respuesta presora de los que actúan
indirectamente (por ejemplo, las anfetaminas). Por este motivo, se deberá
evitar en principio el uso simultáneo de fármacos simpaticomiméticos
y antidepresivos tricíclicos. Los médicos deberán
tener en cuenta que los efectos presores de los vasoconstrictores nasales
u oftámicos, pueden ser potenciados por los antidepresivos tricíclicos.
Los fármacos
con propiedades antimuscarínicas (atropina; antihistamínicos
como mesoridazina, promazina, tioridazina, triflupromazina, otros antidepresivos
tricíclicos como amoxapina, clomipramina, protriptilina; y otros
sustancias con propiedades antimuscarínicas como la clozapina,
ciclobenzaprina y disopiramide) administrados conjuntamente con la amitriptilina
puede ocasionar efectos secundarios a nivel del músculo liso
gastrointestinal y afectar la funciòn de la vegija, ojos y a
la regulación de la temperatura.
Los opiáceos
pueden ocasionar efectos aditivos sobre la motilidad intestinal o la
función de la vejiga además de somnolencia.
El uso
concomitante de inhibidores de la aminooxidasa (IMAOs) como furazolidona,
linezolid, fenelzina, procarbazina, selegilina, o tranilcipromina) con
los antidepresivos tricíclicos puede producir hiperpirexia, hipertensión
y convulsiones y está contraindicado. Se recomienda un período
de lavado de al menos 14 días antes de iniciar un tratamiento
con amitriptilina en pacientes previamiente tratados con IMAOs y viceversa.
La hormonas
tiroideas aumentan la sensibilidad de los receptores e incrementan la
actividad de la imipramina y de otros antidepresivos tricíclicos.
Se han observado, por este motivo, arritmias cardíacas y toxicidad
cardiovascular, debiendose reducir las dosis de ambos tipos de fármacos
La asociación
de la amitriptilina con disulfiram puede ocasionar delirium tremens.
La utilización
de la amitriptilina con el tramadol puede inhibir el metabolismo de
este último, reduciéndose su eficacia y pudiendo aumentar
los efectos secundarios debido al aumento de la concentración
de tramadol en la sangre y a la reducción de su metabolito activo.
El metilfenidato
inhibe el metabolismo de la imipramina in vitro aunque se desconoce
la significancia clínica de este hallazgo y si la amitriptilina
puede actuar de la misma manera.
El modafinilo
inhibe la isoenzima microsomal hepática CYP2C19 a bajas concentraciones
y puede interferir con fármacos como los antidepresivos tricíclicos
que son metabolizados por esta vía (por ej., la amitriptilina,
la clomipramina y la imipramina) aumentando sus concentraciones plasmáticas.
Dado que el modafinilo puede ser prescrito concomitantemente con los
antidepresivos tricíclicos para el tratamiento de la catalexia
en los pacientes narcolépticos, será necesario reducir
las dosis dosis estos últimos en caso de prescripción
del modafinilino. Los clínicos deberán tener presente
que otros antidepresivos selectivos de la recaptación de serotonina
(fluoxetina, sertralina, etc) que también inhiben las isoenzimas
CYP2D6 y CYP3A4 pueden incrementar la toxicidad de los antidepresivos
tricíclicos. Se ha informado al menos de una muerte ocasionada
por la administración concomitante de amitriptilina y fluxetina.
Además hay que tener en cuenta que, debido a la larga semivida
de eliminación de la norfluoxetina, metabolito activo de la fluoxetina,
esta interacción puede prolongarse considerablemente en el tiempo
(7 a 9 días).
La cimetidina
puede inhibir el aclaramiento sistémico de los antidepresivos
tricíclicos, lo que resulta en un aumento de los niveles plasmáticos
de estos últimos. Se ocasiones, se han observado síntomas
clínicos de toxicidad. Se recomienda vigilar estrechamente a
los pacientes tratados con amitriptilina a los que se añade cimetidina.
No parece que otros antagonistas H2 afecten de forma similar la farmacocinética
de la amitriptilina.
Se han
comunicado aumentos de los valores del INR en pacientes estabilizados
con warfarina después de iniciarse un tratamiento con amitriptilina.
De igual forma, se han observado aumentos de los niveles plasmáticos
de dicumarol cuando se ha añadido amitriptilina al tratamiento.
No se conoce el mecanismo de esta interacción aunque puede deberse
a los efectos anticolinérgicos de la amitriptilina que disminuyen
la motilidad gastrointestinal y pueden aumentar la biodisponilidad del
anticoagulante.
La administración
concomitante de un antidepresivo tricíclico y dofetilida debe
ser evitada por el riesgo de aumentar el intervalo QT y producir torsade
de pointes.
Deben
extremarse las precauciones en los pacientes tratados con amitriptilina
que vayan a recibir la metrizamida como medio de contraste para la obtención
de radiografías. La metrizamida puede inducir convulsiones en
estos pacientes. El tratamiento con la amitriptilina se deberá
interrumpir al menos 48 horas antes de la mielografía y no se
deberá reanudar hasta por lo menos 24 horas después.
La cisaprida
está contraindicada en pacientes tratados con fármacos
que prolongan el QT como la amitriptilina y otros antidepresivos tricíclicos.
Además, el efecto antimuscarínico de los antidepresivos
tricíclicos puede inteferir con los efectos de los agentes procinéticos
como la metoclopramida o la eritromicina.
La agencia
alemana y otras autoridades advierten que las sustancias que actúan
sobre el sistema nervioso central, incluyendo los antdepresivos y ansiolíticos
pueden interaccionar con fitomedicinas como la kava-kava (Piper methysticum),
la hierba de San Juan ( Hypericum perforatum) o la valeriana,
(Valeriana officinalis). Estos efectos pueden ser debido a interacciones
farmacodinámicos o simplemente aditivos
REACCIONES
ADVERSAS
Efectos
cardiovasculares: los efectos secundarios a nivel cardiovascular
mostrados por los antidepresicos tricíclicos se deben a su parecido
estructiral con la quinidina, a sus propiedades anticolinérgicas
y a su capacidad para potenciar los efectos de la norepinefrina. Los
efectos secundarios más frecuentes son taquicardia ventricular,
palpitaciones, hipertensión e hipotensión ortóstica.
La imipramina y otros antidepresivos tricíclicos prolongan el
intervalo QT y PR, por lo que es posible que la amitriptilina tenga
un comportamiento similar. Aunque la amitriptilina está incluída
enmtre los fármacos que pueden ocasionar torsades de pointes
por su efecto sobre el QT, a las dosis terapeúticas este efecto
has sido muy raramente observado. Raramente han sido observados efectos
cardiovasculares graves como infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca
o ictus.
Efectos
sobre el SNC: la modorra o somnolencia es el efecto adverso más
frecuente observado durante el tratamiento con los antidepresivos tricíclicos
en general y con amitriptilina en particular. Aunque la sedación
puede ser un efecto beneficioso por la noche, puede producir graves
trastornos durante el día. Los mareos están relacionados
con la hipotensión ortóstatica y pueden minimizarse advirtiendo
al paciente que no realice cambios bruscos de posición. En algunos
pacientes, sobre todo de la tercera edad, la amitriptilina puede ocasionar
confusión. A nivel del sistema nervioso periférico se
observan temblores, seudoparkinsonismo y más raras veces síntomas
extrapiramidales. En los niños o jóvenes se observan con
mayor frecuencia consulsiones y cambios en el EEG. Los pacientes con
epilepsia pueden necesitar un reajuste en las dosis de los anticonvulsivantes.
En raras ocasiones se ha comunicado un síndrome parecido al síndrome
neuroléptico maligno al iniciar o aumentar las dosis de amitriptilina
con síntomas de rigidez muscular, fiebre, diaforesis, taquicardia
y temblores.
Debidos
a sus efectos anticolinérgicos pueden aparecer sequedad de boca,
visión borrosa, midriasis y un aumento de la presión intraocular,
que habrá que vigilar en pacientes con glaucoma.
Efectos
sobre el aparato digestivo: los más frecuentes son constipación,
estomatitis, dolor abdominal o retortijones, diarrea, íleo paralítico
e ictericia. La constipación se observa con mayor frecuencia
en los ancianos.
Reacciones
alérgicas: se han descrito rash cutáneo, fotosensibilización,
urticaria, vasculitis, fiebre y prurito
Reacciones
hematológicas: depresión de la médula ósea,
leucopenia, púrpura y trombocitopenia son algunas de las reacciones
adversas que se pueden presentar
Reacciones
endocrinas: los efectos endocrinos de los antidepresivos tricíclicos
incluyen disfunción sexual (disminución de la líbido),
impotencia, inflamación de los testículos y disfunción
en la eyaculación. En las mujeres se han descrito galactorrea
y aumento del tamaño de las mamas y en el hombre ginecomastia.
En metabolismo de la glucosa puede ser alterado por lo que se deberá
comprobar en los diabéticos el control glucémico. También
se ha comunicado el síndrome de secreción inapropiada
de la hormona antidiurética.
La interrupción
brusca del tratamiento después de la administración prolongada
puede producir un efecto rebote con nausea, cefalea y malestar. La reducción
gradual de la dosis puede ocasionar en las dos primeras semanas intranquilidad,
irritabilidad y alteración del sueño.
PRESENTACIONES
- TRYTIZOL,
10 mg, 25 mg, 50 mg y 75 mg MERCK SHARP DOHME
- DEPRELIO,
25 mg ESTEDI
- MUTABASE
Grag. 2/10 # SCHERING PLOUGH
- MUTABASE
Grag. 2/25 # SCHERING PLOUGH
- MUTABASE
Grag. 4/10 # SCHERING PLOUGH
- MUTABASE
Grag. 4/25 # SCHERING PLOUGH
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